Yoga un estilo de vida

En el Yoga cabemos todos

En el yoga cabemos todos y eso es una de las cosas que más me han enamorado. Todos podemos practicar porque el Yoga se adapta a ti y tu poco a poco te vas transformando.

Desde que practico estoy conociendo muchísimas personas a cada cual más diferente, gracias al centro de Yoga donde voy a practicar, al Centro donde hago mi formación de Yoga, a los talleres y workshop que voy apuntándome.

Lo que me encanta es que todas las personas que coincidimos en estos lugares, por muy diferentes que seamos, tenemos un núcleo común y es el Yoga. Personas de muy diferentes edades, de diferentes religiones, ateos, agnósticos, espirituales. Por supuesto hombres y mujeres. Personas con una increíble forma física y otros que llegan por dolencias que los tienen sin apenas poder hacer ejercicio.

Me fascina llegar a clase y comprobar la versatilidad que una postura nos ofrece. Poder adaptar una clase a personas con diferentes avances en su práctica, personas con lesiones e incluso principiantes que llegan con gran expectación a su primera clase. En el yoga cabemos todos y eso es maravilloso.

Si te has llevado una primera mala impresión, no desistas, sigue buscando.

Existen infinidad de estilos y escuelas, desde las más tradicionales, hasta las más modernas. Busca el estilo que más se adapte a ti en este momento, a tu condición física y emocional. Busca el profesor que más te inspire y no te dejes vencer porque no hayas encontrado tu estilo a la primera. De hecho, muchos practicantes van cambiando de estilo o combinando varios según su práctica va evolucionando ya que empiezan a descubrir otras necesidades y eso puede llevarte a buscar otras escuelas.

Mi primer contacto con el Yoga fue con clases de Hatha Yoga.

Como ya conté en mi entrada, Centro de Yoga. ¿Por qué es tan importante practicar Yoga en un centro?, estuve buscando varios centros de Yoga, informándome de los diferentes estilos, probando con varios profesores hasta que di con el centro al que llevo yendo desde hace dos años. En ese momento quería una práctica más estática. Una práctica de mantener la postura durante más tiempo. Ganar fuerza, flexibilidad, equilibrio. No miraba en ese momento nada de respiración, meditación ni demás cosas que vendrían después.

El Hatha Yoga es uno de los 5 caminos del Yoga. Es el Yoga físico, pero también abarca respiración, meditación, relajación. Es la base de todas las escuelas de yoga físicos como Yoga Iyengar, Asthanga Vinyasa, Bikram, Vinyasa Flow, etc

Con él he ganado humildad, tranquilidad, he aprendido a no compararme, a no frustrarme. He aprendido constancia y valores que los llevo tanto a mi práctica como a mi día a día.

Lo que más me gusta de Vinyasa Flow es la libertad que siento en cada postura, centrarme en abrir espacios para que la respiración fluya y adaptar la postura a mi cuerpo, sin mantener tensiones innecesarias y soltando todo lo que no necesito. Es una práctica que me lleva a la introspección y a un estado de bienestar que me encanta.
YOGAKEVALA

Evolución al Vinyasa Flow, sin dejar mis bases de Hatha Yoga.

Poco a poco según empecé a integrar la respiración en mi práctica me llevó a sentir que necesitaba más fluidez, una práctica más dinámica en la que compaginar de una forma más fluida la respiración con cada movimiento. Y así fue como llegué a conocer el estilo Vinyasa Flow.

En Vinyasa Flow integras la respiración con cada movimiento. Al Inhalar comienza el movimiento, abres y creces en la postura. Al exhalar estabilizas la postura y te preparas para una nueva inhalación.

Como en todos los estilos hay opciones para todos los niveles, edades, dolencias. Es una opción muy recomendable para aquellas personas que buscan un estilo de Yoga más dinámico, en el que puedas estar en un estado presente.

Lo que más me gusta de Vinyasa Flow es la libertad que siento en cada postura, centrarme en abrir espacios para que la respiración fluya y adaptar la postura a mi cuerpo, sin mantener tensiones innecesarias y soltando todo lo que no necesito. Es una práctica que me lleva a la introspección y a un estado de bienestar que me encanta.

Pero aún así, sigo practicando Hatha Yoga clásico porque también me pide el cuerpo asentar esas bases. Esa calma en cada postura, sentir la fuerza, el equilibrio y buscar la alineación que gracias al Vinyasa Flow estoy descubriendo para las particularidades de mi cuerpo.

En resumen, no te cierres a nada. Lo mejor es mantener una mente abierta.

El resumen es igual que el principio, en el Yoga cabemos todos. No te cierres a un único estilo si no es lo que te pide el cuerpo, busca, indaga hasta que encuentres lo que realmente te llene y te haga sentir de esta manera tan única que te hace sentir el Yoga.

Yo siento como mi estilo el Vinyasa Flow que es el que sin duda más me llena, por algo es el estilo que estudio, pero eso no quiere decir que cierre las puertas definitivamente al Hatha Yoga clásico, los dos tienen cabida en mi práctica diaria. 

 

Namasté

Por favor sígueme y dale a me gusta:
0

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *