Yoga Sutras PatanjaliYoga un estilo de vida

Yamas. Filosofía del Yoga, filosofía de vida.

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Los Yamas son la primera de las 8 etapas que componen los Yoga Sutras de Patanjali. Están considerados por muchos como el texto fundamental del Yoga. En ellos se explica cómo llegar a Samadhi, que es un estado de plenitud, donde al desprendernos del ego, serenamos la mente.

En esta entrada os contaré la primera etapa, pero desde el punto de vista de mi evolución, desde que practico. Pues hay muchas fases de ella, que llegan a ti sin tu ser consciente de ello.

Yamas. Principios éticos.

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Los Yamas son los principios éticos que cada uno debe tener en su vida diaria consigo mismo y con los demás. Su definición es “contener” o “controlar”. Además de en nuestra vida diaria, nos orienta en cómo debería ser la relación en la esterilla. Tanto con nosotros como con nuestro maestro y compañeros. Los Yamas son 5.

1. Ahimsa. La no violencia.

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Su definición es “no hacer daño” y se relaciona con la “no violencia”.  Se suele interpretar como un símbolo de paz y respeto hacia los seres capaces de sentir. Este concepto fue introducido en Occidente por Mahamat Gandhi quien lo consideraba común a todas las religiones.

Primero comenzamos respetando nuestro propio cuerpo y así lo extenderemos a todos los seres vivos del mundo.

Está directamente relacionado con el sentimiento de respeto y amor de los Yoguis hacia la naturaleza y los seres vivos. Por eso muchos de ellos son vegetarianos o veganos. Por practicar la no violencia hacia ningún ser vivo.

Ahimsa en mi día a día.

Con Ahimsa, he sido cada vez más consciente de que hasta ahora no respetaba mi cuerpo. No valoraba su fortaleza y lo juzgaba cruelmente. Nunca estaba lo suficientemente delgada. Mi abdomen no era lo suficientemente plano, mis caderas siempre eran demasiado grandes y así un largo etc.

Ahora lo cuido por dentro y por fuera, lo respeto tal y como es porque con todas sus imperfecciones , es perfecto. A raíz de respetarme a mí misma en todos los sentidos, soy más consciente de lo importante que es enfocar esto hacia los demás. Me hace sentir mucho más serena y tranquila conmigo mismo.

Ahimsa en la esterilla.

Este respeto a tu cuerpo lo tenemos que enfocar directamente en la práctica de asanas. Escucharle para no hacerte daño, no lesionarte. Dejarte guiar por tu profesor que hará lo posible por crear un entorno seguro en tu práctica y no cuestionar su ayuda o ajustes por culpa de tu ego.

Al no olvidar esto soy más consciente de que el Yoga no duele. Si me paso en una postura no pasa nada, doy un paso para tras en ella y ya llegará el momento en que pueda hacerla. Simplemente aún no es el momento o no es el día. Escucha a tu cuerpo y ajusta la práctica a cómo te sientas en ese preciso momento.

 

2. Satya. No mentir.

 

yamas-satyaEste es uno de los Yamas que puede parecer muy fácil. Se define con ser sinceros con nosotros mismos y con los demás. El problema es que podemos tener un conflicto con Ahimsa, pues hay veces que con la verdad hacemos daño a otros.

 

En la antigua epopeya del Mahabharata se ofrece una cuidadosa respuesta a este dilema. “la verdad debería decirse cuando es agradable, debería decirse de manera agradable y no decirse cuando hace daño, sin embargo, nunca mientas para agradar.

Trabajar a diario.

Es un trabajo diario saber llegar a ese equilibrio de ser sinceros tanto contigo mismo como con los demás, pero sin hacer daño conscientemente. Tanto dentro como fuera de la esterilla es importante ser conscientes de nuestras limitaciones, en vez de engañarnos, lo que provocaría hacernos daño tanto física como mentalmente.

Es mejor ser sinceros y trabajar esas limitaciones para convertirlas en fortaleza.

3. Asteya. No robar

Se define como no robar. Liberarnos del deseo de tener algo que no nos hemos ganado.

La riqueza sin trabajo no es recompensa.

Mahatma Gandhi

Este Yama puede parecer simple a la hora de aplicarlo a nuestra vida diaria, pero es más complicado de lo que parece.

No es simplemente no robar, es un sentido mucho más amplio, el de la codicia. Es difícil ser conscientes que muchas de las cosas que ambicionamos no nos las merecemos o no las necesitamos. Como por ejemplo cuando compramos sin necesidad. Cuántas veces hemos comprado artículos que realmente luego no le damos ningún uso. Pero no solo se refiere a lo material sino también a lo sentimental y a nuestra relación con los demás.

Asteya en la esterilla.

Aplicado en la práctica está enfocado a “pagar tus deudas” en la esterilla. Es reconocer lo que aun no está a tu alcance y trabajarlo, pero siempre respetando tu cuerpo y siendo pacientes hasta que merezcamos esa determinada postura.

Pues hay que trabajarlas hasta que nuestro cuerpo y nuestra mente están preparados para ella. Incluso cuando la dejas de lado, trabajando otras posturas, un día sin darte cuenta llega.

Pero también podemos interpretarlo como no robar protagonismo y querer acaparar la atención de nuestro profesor únicamente para nosotros.

 

 

 

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4. Brahmachaya

Tradicionalmente se traduce como celibato. Originario del Bhagavad Gita. Si uno tiene relaciones sexuales nos dice que:

La capacidad de percibir el alma o alcanzar el verdadero Yo, se vuelve imposible.

Hoy en día lo enfocamos más a moderación. A buscar el equilibrio tanto en el exceso tanto para mucho como para poco. No debemos reprimir nuestros instintos sexuales, pero tampoco dejar que controlen nuestra vida y se convierta en una obsesión. Por eso, aunque parece uno de los Yamas fáciles, buscar ese equilibrio es un trabajo duro. Pues los instintos y las pasiones humanas tienen mucha fuerza y es muy difícil encontrar ese control.

Aplicado a nuestra práctica, consiguiendo la virtud de la moderación, reconoceremos lo que aún no podemos llegar a conseguir para trabajarlo con equilibrio y sin excesos.

5. El último Yama Aparigraha

Se define como “sin ambición. Se trata de dar sin esperar nada a cambio, de ser generoso y estar libre de deseo. Es el Yama del desapego y hoy en día uno de los más complicados.

Tendemos a acumular sin necesidad, solo porque nos hace sentirnos más seguros, pero es una seguridad irreal. Esta relación con los bienes nos hace surgir apegos y si los perdemos o sufren daños podemos llegar a sentir verdadero dolor.

Liberarnos de los apegos y disfrutar de la simplicidad de la vida es Aparigraha. Esto nos ayudará a no vernos reflejados en nuestros bienes, pues como todo en esta vida incluso ella misma, es pasajero. Al trabajar el desapego ganamos lo más valioso que podemos aprender y es la atemporalidad. Vivir en nuestro presente.

En nuestro día a día podemos ser más conscientes practicando la no acumulación tanto de bienes como de personas y pensamientos, como contaba en mi entrada Desapego. Aparigraha, la no acumulación. En nuestra práctica con una actitud paciente, disciplinada y cómoda, seremos mucho más conscientes que el camino hasta una determinada postura o posturas es más importante que llegar hacerla en sí. Cuando nuestra mente y nuestro cuerpo estén preparados llegarán.

Así que respétate a ti mismo y a los demás. No te hagas daño ni a ti ni a otros. Trabaja duro para merecer lo que tienes. Busca tu equilibrio y moderación en tus instintos más primarios y trabaja el desapego para liberarte de cargas pesadas. Estos son los principios éticos fundamentales ya que el Yoga a diferencia de lo que mucha gente cree está dentro, pero sobre todo fuera de la esterilla.

 

Muchas gracias

 

 

 

 

 

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