Correr y Yoga. Dos grandes aliados.

Empezando a correr. Cambiando mis rutinas

Hace ya unos cuantos años, como ya he contado en Enraizando el Yoga II: Camino a la práctica, tuve una etapa muy difícil. Toqué fondo y ya lo único que podía hacer era resurgir. Entonces decidí pedir ayuda y gracias a esta, pude salir adelante de la manera más natural, respetando el ritmo y lo que mi cuerpo me decía, sin forzarlo. Me recomendaron incluir en mi rutina diaria tres cosas. Meditar, respirar y hacer deporte, que en mi caso fue correr.

En próximas entradas hablaré de las otras dos rutinas, meditar y pranayamas, pero en esta me centraré en cómo empecé a correr y como el Yoga me ayuda.

Buscando un deporte.

Tenía clara la teoría de los beneficios físicos y mentales que me supondría practicar un deporte con regularidad, pero lo que no tenía claro era cual. Necesitaba que fuese algo que me enganchase y que se ajustase a mis horarios.

Por lo tanto, necesitaba un deporte que no me dejase pensar, que mientras lo practicase, única y exclusivamente pensase en lo que hacía en ese justo momento y que me diese la satisfacción personal de ir superándome.

Debido a que mi chico llevaba saliendo a correr desde hacía mucho tiempo, me recomendó que lo probase. Y así fue que empecé a salir poco a poco. Las primeras salidas fueron andando, después de varias semanas empecé a combinar tramos corriendo y tramos andando. Como resultado fui ganando resistencia hasta que conseguí hacer tiradas largar. Quizás fue esta evolución lo que hizo que me encantase salir a correr.

Transformando el sufrimiento en superaciónyogakevala-correr

Me encantaba salir a correr. Sin embargo, durante la carrera, tengo que reconocer, tenía muchos momentos de debilidad. Pensaba ¿Qué estoy haciendo? ¿Por qué salgo si sufro?, pero poco a poco superaba cada vez más esos pensamientos y cuando acababa tenía una gran mezcla de cansancio y felicidad. Todo era más fácil con la mente despejada y, además, el cansancio me permitía no darle vueltas a temas que no tienen tanta importancia, pero que, en otros momentos, me habrían quitado el sueño. Ahora dormía plácidamente, tenía un sueño reparador, por lo que, al día siguiente, aunque estaba llena de agujetas también estaba tranquila y relajada.

Correr con regularidad.

Llevaba ya un tiempo corriendo y tenía una buena rutina adquirida, pero entonces me quedé embarazada. En principio los primeros meses no hay peligro y puedes seguir corriendo, pero la verdad entre el cansancio, el sueño y las náuseas era lo que menos me apetecía.

Tuve dos embarazos bastante seguidos, lo que no me permitía tener demasiado tiempo para hacer deporte. Casi no tenía tiempo ni para ducharme, como para salir a correr. Eso sí, durante mis embarazos y postpartos, me daba largas caminatas para mantener buen estado físico.

Pasado ya un tiempo, mis peques han ido creciendo, así que he vuelto a tener tiempo para mí y en este tiempo es cuando he descubierto el Yoga.

Con la práctica diaria empecé a notar como mi cuerpo recuperaba su fuerza y resistencia. Me encontraba fuerte, pero hasta que no empecé de nuevo a correr no me podía imaginar lo que el Yoga me estaba ayudando.

Cuando salía a correr antes de practicar Yoga, sobretodo al principio hasta que vas cogiendo ritmo, tenía muchas agujetas. Unas agujetas bastante dolorosas, que tardaban hasta 4 días en irse.

Sentía mi cuerpo muy rígido, cada vez más. Hasta el punto de que alguna vez, también por forzar todo sea dicho, tenía la sensación en las rodillas de tener topes. Obviamente no soy profesional y muchas cosas no las hacia bien, como por ejemplo la postura, que no era la correcta. La respiración era incontrolada, no conseguía recuperar fácilmente la respiración por lo que me provocaba mucho flato y sobretodo no estiraba correctamente.

Correr y practicar Yoga. Dos grandes aliados.

Al combinar mi práctica diaria de Yoga y salir a correr he notado cambios importantes respecto a la otra vez. En muy poco tiempo he comprobado la resistencia que he ganado. Con el yoga estoy ganando fuerza y flexibilidad. Mejorando mi postura y además estoy aprendiendo a respirar, a conseguir recuperar la respiración.

En el momento de la carrera, gracias al cambio de postura, no se me cargan las cervicales, ni los trapecios y esto junto con una respiración menos agitada, he conseguido que desaparezca casi por completo algo que me acompañaba cada vez que salía a correr, el flato.

En los momentos de más agotamiento, estoy consiguiendo que con los cambios de ritmo mi recuperación sea mucho más rápida y esto es gracias a la resistencia que el Yoga me proporciona. Practicando a diario y profundizando en cada asana gracias a la respiración.

A nivel mental me proporciona la capacidad de estar presente, de no pensar en nada más que en el ahora. A pesar de que hay momentos de sufrimiento, tengo mayor capacidad de superación y concentración en lo que estoy haciendo, lo que me permite llegar más allá, centrándome en mi respiración y en mi momento.

Hay un libro muy recomendado que trata sobre correr y meditar, ya que esa capacidad mental que adquieres con la meditación, es de gran ayuda en la carrera.

Estirar después de correr.

Pero lo que fundamentalmente ha cambiado es que después de cada salida estiro con unas determinadas asanas que me ayudan a no quedarme rígida. Al estirar bien evito tantas agujetas y por supuesto a la larga, lesiones de rodilla y cadera.

  • Ardha parsvottasana 

    yogakevala-Ardha-ParsvottanasanaCon Ardha Parsvottasana, estiramiento lateral hacia delante, consigo estirar la parte posterior de los muslos, la cadera y la columna vertebral. Sobretodo isquiotibiales y gemelos.

Beneficios

Calma el cerebro.

Estira la columna, los hombros, las muñecas (en la postura final), las caderas, los músculos isquiotibiales.

Fortalece las piernas.

Estimula los órganos abdominales.

Mejora la postura y el sentido del equilibrio.

Mejora la digestión.

  • Ardha Malasana

    yogakevala-Ardha-MalasanaCon Ardha Malasana estiro el abductor y los músculos de la ingle, abro la pelvis y las caderas, además con esta postura fortalezco los tobillos, tan importantes en la carrera.

    A nivel interno se asocia con el chackra muladhara. Se dice que trabajar con este chackra ayuda a aumentar los sentimientos de seguridad y confianza.

Beneficios

Fortalece toda la zona baja del cuerpo.

Alarga los isquiotibiales.

Presiona saludablemente el pie doblado.

Abre la pelvis y las caderas.

Ayuda a la consciencia de equilibrio.

  • Padangustha Padma Utkatasana

    yogakevala-Padangustha-Padma-UtkatasanaCon Padangustha Padma Utkatasana, postura de la silla sobre una pierna, estiras todo el glúteo hasta el final del fémur, lo que te ayuda al movimiento de impulso en la carrera.

    Beneficios

    Fortalece piernas y tobillos.

    Tonifica los músculos abdominales.

    Alivia el estreñimiento.

    Mejora el equilibrio y la resistencia.

 

 

 

  • Uttanasana

    yogakevala-UttanasanaCon Uttanasana, pinza de pie, estiro los isquiotibiales, los músculos de detrás de las rodillas. Con este estiramiento no tengo esa sensación de bloqueo en las rodillas al dar la zancada. Relajo los hombros y el cuello. Por lo que es perfecta para la tensión de las cervicales y trapecios.

    Beneficios

    Relaja el cerebro y ayuda a liberar estrés

    Rejuvenece el sistema nervioso

    Mejora la digestión

    Alivia el malestar menstrual

    Reduce la fatiga y la ansiedad

 

  • Pasarita Padottanasana

    yogakevala-Prasarita-Padottanasana

Es una postura semi invertida. En ella fortaleces y estiras los muslos interiores, la espalda y toda la columna. Además tonifica los órganos abdominales, alivias la tensión del cuerpo y fortaleces las rodillas, cuello y   hombros.

Beneficios

Tonifica las piernas y el abdomen

Mejora la circulación sanguínea

Relaja el cerebro

 

 

 

Todas estas imágenes son posturas hechas por mi, que soy principiante, por lo que generalmente y hoy por hoy, solo llego a estos niveles. Si buscas estas mismas asanas, verás su ejecución mucho más profunda, pero he querido publicarlas para hacer ver que aunque tu nivel sea principiante o no seas tan flexible notarás grandes resultados, pero siempre siendo consciente de tu cuerpo, sin forzarlo, ayudándote de la respiración para profundizar en la postura pero siempre sin pasar dolor.

Después de estirar.

Tras estos estiramientos siento mis músculos más ligeros, no siento tanta rigidez en mi cuerpo y aunque tenga las piernas cargadas intento que coincida con mi clase con Françoise, ella me ayuda a profundizar más en las posturas y estirar bien todo el cuerpo. Además de guiarme en las asanas que mejor me vienen en los siguientes días.

 

Namaste.

 

 

 

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